El CEIM entiende los principios institucionales como:

Máximas orientadoras del curso de las acciones para que reporten un alto nivel de satisfacción a sus miembros y respondan al interés general. Las distintas concepciones y connotaciones a las que se refieren esas máximas serán exigibles y defendibles por todos y cada uno de los miembros de la comunidad educativa como sustento esencial de nuestro eje fundamental, el Respeto a la Dignidad Humana. 

Se exponen como enunciados  verdaderos, fruto de acuerdos racionalmente motivados y serán remitidos a comprobaciones ulteriores a través de otros medios que los verifiquen en la práctica.

Declaramos los siguientes principios:

Principio Filosófico:

Reconocemos al ser humano en todas sus dimensiones y el valor de la persona con todos sus atributos, respetando su integridad, de donde emana el ejercicio de sus derechos fundamentales y el cumplimiento de sus deberes consigo mismo, con los demás y con su entorno. 

Concebimos a cada persona como un ser singular en el que se reconocen sus cualidades y sus atributos esenciales. Esto hace que se desarrolle una comprensión de lo humano de tal manera que se evidencie en nuestro ser y nuestro actuar la valoración de nosotros y de los demás.

Principio Epistemológico:

La institución promueve el desarrollo progresivo hacia el crescendo académico, inspirando al individuo para que sea crítico conceptual, generando las condiciones propicias para orientar la búsqueda del conocimiento como un ejercicio pluralista, riguroso y abierto al cambio.

Principio Pedagógico:

Orientamos el aprendizaje desde un quehacer educativo que conlleva al desarrollo armónico de todas las dimensiones y potencialidades del ser humano, centrando su interés en la consolidación de las relaciones interactivas entre el profesor y el estudiante para llegar a construir auténticas comunidades académicas y de aprendizaje en busca del conocimiento. Logrando también, mediante la utilización de las tecnologías actuales, los entornos educativos saludables, y la renovación de continua en los saberes.

Principio Psicológico:

Creemos como institución en el desarrollo de un ser emocional que no solo adquiere información y conocimientos, sino además madurez, realización y sabiduría a través de las praxis de esos saberes y que su eficacia dependerá de la compresión de su entorno, sus reales necesidades y su proyecto de vida. Bienestar Estudiantil será una herramienta valiosa para el empalme y continuidad psico-emocional de dicho aprendizaje.

Principio Ecológico:

Disponemos de la sensibilidad ambiental desde los saberes y actuares para que el estudiante como ser responsable y participativo del equilibrio natural y el medio en donde vive, proponga, ejecute y desarrolle acciones de protección, ahorro, expansión, visibilización  y cuidado de los recursos naturales.

Principio Ontológico:

Creamos un ambiente donde cada uno de los miembros de la comunidad propicia el respeto y la comunicación asertiva como condiciones fundamentales de expresión y comprensión entre todos. Privilegiamos el diálogo para reconocernos como personas, interactuar con otros y asumir las diferencias como una oportunidad para crecer y construir lazos afectivos, sociales y culturales. El compartir la vida con otros, en un mismo espacio y con intereses comunes y particulares, implica el respeto a la pluralidad comprendiendo y aceptando las diferencias étnicas, sociales, económicas, religiosas, culturales, de género y políticas. Por esto la convivencia se inspira en el valor del amor y la ternura como esfuerzo constante por construir la vida de manera positiva. Estos saberes se reflejarán en las decisiones justas, la paz y el progreso.

Principio de Excelencia:

Concebimos la excelencia como la búsqueda comprometida, compartida, responsable y constante de nuestra misión y nuestra visión, que exige lo mejor de cada uno para que las personas de la comunidad trasciendan. La calidad de cada una de nuestras acciones tendrá como finalidad buscar el perfeccionamiento y el éxito de las personas y la institución de manera continua, con el propósito de servir mejor.

Principio Organizacional:

Somos una organización educativa que busca el desarrollo humano de forma estructurada e íntegra, con miras a la transformación de la sociedad. Responde a las exigencias de la comunidad nacional y mundial, en concordancia con una estructura de alta calidad que imprime a sus acciones un carácter dinámico, previsivo, responsable e innovador. Genera,  mediante un proceso de autogestión, un permanente aprendizaje que le hace perseguir el fin de su filosofía, un alto sentido de liderazgo, una administración actualizada y eficiente. Además, busca mantener y mejorar su desempeño, generando confianza y renovación permanente.

Principio Teológico:

Concebimos la espiritualidad como búsqueda de la trascendencia expresada en el reconocimiento y vivencia de la fe en Dios, la esperanza y la actitud de amor en el  servicio. Consideramos que el soporte fundamental de la trascendencia humana está en la vivencia de los valores éticos, morales y espirituales que dan sentido a la existencia y se traducen en acciones de vida que manifiestan coherencia, trascendencia y tolerancia y respeto entre el ser y el actuar.

Nuestras acciones están basadas en la confianza en Dios, en la búsqueda de sentido de la razón última de nuestra existencia y en actos de servicio.

Principio Ético:

La institución entiende como esencial de la existencia del ser para vivir, en el respeto a sí mismo y con los demás. Creyendo y entendiendo la protección de la vulnerabilidad, tolerancia en la diferencia y cooperación en la afinidad.

Principio Legal:

Nuestra labor se acoge a la ley General de Educación con sus resoluciones y decretos, al código de infancia adolescencia y a la Constitución Nacional Colombiana. La Comunidad educativa ha de ser responsable y puntual en el cumplimiento de sus deberes.